Los barcos de Pablo Neruda, otra de sus obras emblemáticas

En mis años de adolescencia uno de mis poetas favoritos fue Neruda, no se sí fue por el amor de la época que me regalo uno de sus libros ‘Veinte poemas de amor y una canción desesperada‘, lo cierto era que me encantaban sus poemas al igual que la poesía de otros autores. Al venir a Chile descubro que Pablo no sólo tiene una casa sino tres, pensé, bueno con una que visite es suficiente, sin embargo, después de conocer ‘La Sebastiana‘ (su casa en Valparaíso) y ver el sentido tan grande que tenían para el poeta estos recintos, era imposible no visitar las demás.

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La Sebastiana“. Foto: Fundación Pablo Neruda

Cada hogar del poeta tiene una peculiaridad, aunque hay cosas que son comunes en las tres, su estilo tipo cabina de barco, donde los espacios son aparentemente pequeños y las conexiones entre cada una de las zonas es por medio de angostos pasillos, diminutas escaleras y hasta cobertizos que aparecen en los rincones menos pensados permitiendo descubrir lugares misteriosos, como en ´La Chascona´, su casa en Santiago, en ella, al final de su comedor se puede observar una pequeña puerta, uno la mira y piensa, debe ser un cuarto para guardar cosas por el tamaño, pero al abrirlo, se encuentra una estrecha escalera en forma de caracol que conduce al segundo nivel en el que está otro hermoso comedor, con un estilo vanguardista y la habitación para invitados, lugar que adecuaría más tarde su esposa Matilde como su recámara, después de la muerte del escritor. Dicen que al poeta le encantaba despistar a sus invitados, y así lo hacía, aparecía de la nada por ésta diminuta puerta haciendo su gran entrada y por allí mismo desaparecía cuando ya estaba cansado.

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La Chascona“. Foto: Fundación Pablo Neruda

Neruda era fanático del mar, se nombraba a sí mismo como el capitán de un barco en tierra firme, por eso el diseño de sus domicilios, botes anclados, en el puerto como en Valparaíso, en la urbe como en Santiago y finalmente su lugar favorito, ‘la casa entre rocas’, construcción al lado del mar en Isla Negra, donde está enterrado el poeta junto a su adorada Matilde, con la que compartió hasta el último de sus días.

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La Chascona“. Foto: Fundación Pablo Neruda

La Chascona‘ fue construida para su amada Matilde, a quien apodaba de esta manera por su enorme cabellera roja. El domicilio tiene una vista a las montañas y un enorme jardín como en todas sus edificaciones junto con un mobiliario exótico además de sugestivas piezas de colección compradas por Neruda en subastas, bazares y ferias de antigüedades tanto en Chile como en otros países. En la sala principal hay un cuadro del pintor Diego Rivera, quien fuera amigo del poeta y conociera el amor clandestino que por seis años tuvo Pablo con Matilde antes de dejar a su segunda esposa Delia, llamada por él ‘la hormiguita’. El cuadro es un dibujo de dos cabezas con el rostro de La Chascona, de lado y de frente, Rivera lo plasmó así porque era un símbolo de su amor clandestino. En los cabellos rojos de Matilde se puede apreciar al lado derecho el perfil del poeta.

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Cuadro de Diego Rivera. Foto: Fundación Pablo Neruda

Pablo siempre construyó sus residencias tratando de crear espacios en donde aparte de resaltar cada uno de los detalles pensados por él mismo, fueran lugares muy íntimos, es por esto que las mesas, cuadros, vajillas, esculturas y demás artículos que adornan los recintos fueron seleccionados sigilosamente. En ´La Sebastiana´, su casa en Valparaíso, de cinco pisos, se puede apreciar la magnífica vista y los maravillosos cerros de colores. Sus grandes ventanales permiten contemplar casi toda la ciudad. En el último piso se encontraba el estudio del poeta, allí se sentaba Neruda a escribir sus versos muchos de ellos dedicados a sus joyas más íntimas, cada una de sus viviendas.

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La Sebastiana“. Foto: Fundación Pablo Neruda

Las tres edificaciones del escritor son majestuosas, sin embargo, para mí su casa en Isla Negra fue la consentida y el sitio donde el poeta deja ver sus excentricidades. Desde que se empieza el recorrido en la sala de estar se siente la presencia de Pablo y su amor desmesurado por todos los objetos relacionados con el mar. En este lugar hacen aparición particulares mascarones de proa, esas insignias que llevaban los barcos antiguos en la parte delantera como emblema de la embarcación, la mayoría de estos tesoros que recopiló Neruda son mujeres con nombres sugestivos con los que ya venían o fueron puestos por el poeta. Es impresionante como cuelgan del techo en diferentes lados de la habitación, todas miran hacia el mar. Es un espectáculo que invita a detenerse por un espacio largo a contemplar esas inmensas esculturas de madera en los que por momentos al mirar sus ojos se siente que cobran vida.

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Casa en Isla Negra. Foto: Fundación Pablo Neruda

Son muchos los detalles que se pueden apreciar en cada una de las partes de las moradas del poeta. Algo especial en todas sus construcciones es la forma como diseña los bares, todos con una distintiva decoración y dedicación, ésta zona era uno de los lugares preferidos por Neruda a quien le encantaba posarse detrás de la barra y preparar cocteles para sus visitantes. Lo mismo pasa en los comedores, en los que se puede apreciar el detalle con que se escogieron todos los elementos que se disponen en la mesa, las exquisitas vajillas, los adornos y las copas de colores, una de las colecciones de Pablo, las traía de países como México y otros lugares, para él eran muy importantes, consideraba que el color en ellas hacía que hasta el agua tuviera mejor sabor. Los caballos también fueron otro de sus objetos representativos, en todas sus casas hay una zona para este artículo decorativo, todos son diferentes y tienen un relato curioso.

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Bar en La Sebastiana“. Foto: Fundación Pablo Neruda

Entrar en estos barcos diseñados especialmente por Neruda, en también conocer otra parte de su obra, ellos son el reflejo de sus poemas, de sus letras, son una metáfora a todo lo que amó y sirvió de inspiración para muchos de sus escritos. Cada rincón está impregnado con esa exclusiva manera de ver el mundo, los excesos, fetiches y extravagancias del inolvidable premio nobel chileno.

Nota: En esta oportunidad no se usaron las fotos de mi querido esposo Jess Kraft como siempre debido a que está prohibido tomar fotos en las casas del poeta. Por ello se utilizaron las que tiene a disposición la Fundación Pablo Neruda.

3 comentarios en “Los barcos de Pablo Neruda, otra de sus obras emblemáticas

  1. Pingback: Cerros de colores,Valparaíso, Chile. | La Maleta de Narda

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