La Islas Encantadas, Galápagos.

Al vaivén de este barco escribo sobre el archipiélago de Galápagos, un viaje que considero todo el mundo debería tener la oportunidad de disfrutar. Es como estar en tierra virgen, las aguas cristalinas y el azul intenso te dan la bienvenida y disfrutas de ellas durante todo el recorrido por cada una de las islas que conforman el archipiélago y en las que la naturaleza es la reina al igual que los que animales quienes danzan juntos en total libertad. En esta pequeña expedición en la que nos embarcamos por ochos días hemos podido disfrutar la sensación maravillosa que se siente al contemplar un sin número de animales en su estado natural, aves de diferentes especies en su mayoría endémicas al igual que leones marinos, lagartos, pingüinos y una variedad  de peces entre otros animales que viven en este mágico lugar y en el que se siente que el resto del mundo no existe, en el que te desconectas de los odiosos aparatos que hemos ido incorporando a nuestra forma de vivir, los celulares inteligentes, tabletas, computadoras no existen aquí, es como volver a lo básico, a lo verdaderamente trascendental, el convivir en armonía con el ambiente y todo lo que este nos brinda, así es Galápagos un lugar que permanece prácticamente intacto a pesar del contacto con el hombre que por lo general daña, destruye y acaba con la vida como lo ha hecho en otras partes del planeta.

Desde el mismo momento en que decidimos hacer el crucero para visitar Galápagos nuestro viaje estuvo cargado de sorpresas, primero tuvimos que escoger el barco que nos llevaría, esto se decide de acuerdo a las rutas que tienen cada uno de ellos y por supuesto los precios. Al contrario de lo que todo el mundo piensa para llegar a Galápagos se tiene que hacer una programación previa, no es tan sencillo como viajar directo a las islas, incluso si se decide hacer un viaje de esta manera es importante tener una reserva en alguno de los hostales que han sido dispuestos para ello en alguna de las cuatro islas pobladas que hay en Galápagos, Santa Cruz, San Cristóbal, Isabela o Floreana. Pero por lo general todos los turistas que llegan al archipiélago han hecho una reserva en uno de 100 cruceros que tienen licencia para navegar en Galápagos y que a diario zarpan recorriendo diversas rutas alrededor de las veinte islas que lo conforman.

Los precios cambian de acuerdo a los días que se decida permanecer y el barco que se escoja, hay de todo, desde 1000 dólares en adelante, lo que cambia es el tiempo que se ha escogido para permanecer y la comodidades que ofrece la embarcación que se seleccionó. Por lo general la gente adquiere el paquete de tres a cuatro días, que es el más económico pero sinceramente si se tiene el tiempo y si se ha ahorrado para hacer este viaje es preferible tomar el paquete de ocho días, Galápagos es un lugar único en el que en cuatro días no puedes ver ni disfrutar de todo, incluso teniendo ocho días no alcanzas a visitar todas las islas.

Después de mirar todas las opciones, nos decidimos por el Guantanamera, el nombre de nuestra embarcación,cuando salimos de la agencia de viajes estábamos felices y nerviosos al mismo tiempo, una cosa es lo que se ve en las fotos y otra muy distinta cuando llegas al lugar y miras lo que escogiste, sin embargo pensamos que fue la mejor opción, ocho días en los que visitaríamos las islas Santa Cruz, Genovesa, Bartolomé, Isabela, Fernandina y Seymon Norte, era un sueño hecho realidad; mientras hablábamos al respecto tomamos nuestro taxi, distraídos y exaltados por nuestra conversación nos sentamos sin percatar la canción de fondo, entonces nos miramos fijamente con mi esposo, no lo podíamos creer, estaba sonando la famosa canción cubana Guantanamera, la verdad quedamos anonadados, le dije a mi esposo es increíble cierto justo ahora, para nosotros además de ser una bella coincidencia también fue una señal, ahora estábamos convencidos, habíamos escogido el crucero perfecto para descubrir Galápagos.

Visitar Galápagos es una experiencia extraordinaria e inimaginable que con el correr de los días se acrecienta, todos las especies que te ofrecen en el itinerario poco a poco las vas descubriendo, todos los animales que viste en las fotografías de la guía finalmente se posan ante ti de manera natural. Es increíble como al recorrer el terreno te vas encontrando cada una de las especies, en Genovesa pudimos avistar un sinnúmero de aves, boobies o piqueros, fragatas, flamencos, pinzones, el búho de orejas cortas, gaviotas y garzas que tranquilamente descansan en el camino, ellas no conocen el miedo, no han sido agredidas anteriormente por ningún humano así que nosotros somos unos más dentro de su habitad, pasamos al lado de ellas y no se mueven ni un milímetro y mucho menos pensar en que te ataquen, incluso debes tener mucho cuidado al caminar porque muchas de ellas literalmente no les importa si vas por su camino y si no estás atento las puedes pisar. Por instantes están tan cerca que no lo puedes evitar, aunque el guía recomienda estar a dos metros de todos los animales en ocasiones es imposible, solo puedo decir que es una sensación indescriptible y al mismo tiempo maravillosa, saber que te puedes acercar y observarlos sin que ellos salgan corriendo como ocurre en la mayoría de los lugares.

Carlos Miguel Mosquera es nuestro guía en Galápagos, todo un personaje, talentoso, alegre, carismático y siempre dispuesto a contestar una y otra vez todos los interrogantes que le planteamos, galapagueño de corazón ha sido guía por alrededor de 6 años, nos cuenta que toda la belleza que podemos contemplar ha tenido momentos de crisis pero que constantemente se hacen diferentes programas que han permitido controlar y mantener este santuario natural “en Galápagos a pesar de que se ha tratado de mantener un habitad totalmente natural con la llegada de los barcos y un poco de población en algunas de las islas se han introducido una serie de animales que por temporadas han amenazado la supervivencia de diferentes especies en el lugar, es el caso de hormigas, cerdos salvajes que fueron traídos por el hombre como mascotas o animales de granja, los abandonaron aquí y poco a poco se fueron reproduciendo en los lugares y así sucede con los perros y los gatos; aunque los más dañinos, invasores y peligrosos son la hormiga colorada, la rata negra, hay una especie de rata noruega y otras especies como caballos, burros, cabras, cerdos y vacas”.

El archipiélago de Colón es considerado como el lugar con mayor cantidad de especies endémicas del mundo y según la organización Galápagos Conservancy el 80 % de las aves terrestres, el 97% de los reptiles y los mamíferos, más del 30 % y 20 % de las plantas y especies marinas respectivamente son exclusivas del archipiélago como lo expresa Carlos “la mayoría de las especies que hay en las islas son muy pasivas y evolucionaron en las islas sin ningún peligro, sin ningún depredador como lo son las iguanas que tal vez pueden ser depredadas por un gavilán que hay que también es endémico que las ataca cuando las crías son muy pequeñas o cuando las hembras están anidando, pero aparte de eso tanto las iguanas terrestres y marinas así como otros animales estaban ahí sin nada que las moleste hasta que llegaron los gatos y los perros introducidos por el hombre que aunque se controlan a veces pasa que las muerden y se las comen”.

Nuestro barco continua su camino y con él siguen llegando las impresiones, no es sólo la diversidad animal sino también el paisaje dentro de cada una de las islas además de la vista en los alrededores del archipiélago que es grandiosa. Ahora es momento para hacer esnórquel, una vez que tuvimos puestos nuestros trajes de buceo, nos sumergimos en el fantástico mundo de las aguas de Galápagos , con un grupo de seis turistas más nos lanzamos al agua y en ese preciso momento recibimos la visita de un curioso cormorán que sin pensarlo dos veces nos empezó a atacar, no sabíamos como reaccionar, nuestro guía se reía mientras observaba como cada uno de nosotros nadaba en dirección opuesta a la simpática ave que en cada oportunidad que tenía picoteaba nuestros trajes. La verdad fue muy divertido aunque debo reconocer que fue un momento algo incomodo para una pareja de canadienses que no tenían traje y recibieron los pequeños mordidos directamente en su piel.

Pero la aventura no terminó allí, seguimos buceando y a medida que avanzábamos podíamos ver un sinnúmero de peces que formaban un arcoíris dentro del agua. Miles de ellos iban y venían, estás tan concentrado contemplando su nado sincronizado que pierdes la noción del tiempo, solo te dejas llevar; nuestro guía nos señaló entonces a dos leones marinos, uno de ellos sin el mayor temor se acercó a nosotros, yo estaba feliz mirando como rodeaba a mis compañeros pero de un momento a otro el león se vino directo a mi careta, lo pude ver en frente de mi ojos como diciendo hola incluso parecía que sonreía, la verdad todo fue muy rápido, Carlos nos explicó después que a algunos de ellos les gusta acercase a los turistas, el león solo estaba jugando con nosotros. Días después pudimos ver las magnificas tortugas marinas, rayas, un tiburón y pingüinos; al igual que con los otros animales fueron momentos indescriptibles, el pingüino que pude ver nado a mi lado por unos segundos antes de perderse velozmente dentro de las aguas, era tan pequeñito y la verdad bastante rápido, con las tortugas marinas fue diferente, ellas se abalanzaron una detrás de otra sobre mi , era impresionante, iban apareciendo por todos los lados y desde el fondo, en total creo que vi como diez en el mismo instante. Fue increíble y definitivamente una experiencia que nunca olvidaré, son tan preciosas, el verde y amarillo de su caparazón resaltan en el agua y a pesar de ser tan grandes parece que bailaran, las ves pasar suavemente y a diferencia de los pingüinos y los leones no se acercan, pasan a tu lado y prácticamente ni te miran, ellas son las dueñas y señoras de las aguas tu sólo estás ahí estorbando su camino. En otro escrito que hice sobre las tortugas marinas les cuento un poco más sobre estos maravilloso animales así como detalles de los leones marinos y aves en Galápagos.

Uno de los programas más famosos que hay en Galápagos es el de reproducción de las tortugas terrestres en cautiverio que se da en el Centro de Crianza Fausto Llerena, cada dos años se organiza un viaje de monitoreo de la población de la tortugas gigantes y se hace la recolección de los huevos de las especies en peligro. Para ello se han puesto chips en los nidos para determinar su ubicación y cuatro meses después cuando los huevos están por eclosionar se llega a la zona de nuevo para hacer la recolección, como lo explica Carlos “hay machos y hembras adultos saludables que son recogidos de diferentes áreas de Galápagos de distintas poblaciones de tortugas y así mismo son aislados en el centro de crianza para que no se mezclen con otras poblaciones y los estamos reproduciendo en cautiverio para dar vida a todos esos pequeños bebes, esos neonatos son mantenidos en cautiverio más o menos hasta la edad de siete años que es cuando ya pueden sobrevivir a cualquier amenaza que tengan de animales introducidos en estado salvaje”. Según los registros del Parque Nacional de Galápagos hoy el Centro de Crianza Fausto Llerena aloja más de 1000 tortugas de las islas Santa Cruz, Santiago, Pinzón y Española, 75 de las cuales son adultas y se mantienen en el Centro con fines reproductivos y de ecoturismo.

Fueron ochos días maravillosos en los que vivimos una de las experiencias más emocionantes de nuestra aventura por Sudamérica y espero que en las siguientes entradas sobre Galápagos puedan conocer un poco más sobre este gran tesoro de Ecuador. Como lo expresó nuestro guía nada como tener la oportunidad de disfrutar de este paraíso, un lugar sin igual en el que convive el ser humano respetando la magnificencia de la naturaleza. “Estoy muy agradecido de poder trabajar en la naturaleza, es muy bonito que yo pueda trabajar en un espacio tan único, tan hermoso y tan sorprendente y al mismo tiempo trabajar con ese estado de ánimo que produce en la gente ver tantos animales, porque hay ciertas personas que no tenían ni idea de lo que era Galápagos pero vienen acá y se sorprenden con lo que hay, entonces la gente está feliz, la naturaleza los estimula a estar un poco más relajados y yo tengo la oportunidad de ser el intermediario en eso, se necesita un guía para estar siempre en el Parque Nacional y entonces yo tengo la suerte de ser guía y de poder compartir esos momentos y poder ser el anfitrión de la naturaleza, entonces es muy enriquecedor, muy conmovedor, poder ver también como la gente se puede relajar y dejar sus problemas atrás y vivir el momento, eso es muy hermoso”.

4 comentarios en “La Islas Encantadas, Galápagos.

  1. Pingback: La supervivencia de las especies en Galápagos.  | La Maleta de Narda

  2. Hola Narda, es increíble poder conocer un lugar así, detenido en el tiempo, en el que gozas de la presencia de todas esas especies libres y bien alejadas de las fábricas e industrias que contaminan las aguas y generan tantos químicos nocivos tanto para ellos como los seres humanos.. Maravilloso! felicidades

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